Microondas

Ayer José Luis fue al Sears de Montevideo a comprar un horno de microondas. Él piensa que tal objeto siempre es un buen regalo de bodas, salvo que ya tengan al menos uno los novios y no quieran más.

Ahora bien, la verdad es que no hay muchas parejas a las que José Luis les regalaría un horno de microondas, estos son caros y más que eso, lo realmente complicado de regalar un horno de microondas es que son muy difíciles de seleccionar, transportar, envolver y entregar; por eso él prefiere dar algo más sencillo al resto de los mortales. Él se siente apenado con los paquetes grandes, lo cual es absurdo, pero él es así.

Quienes conozcan a José Luis se preguntarán: ¿A quién se lo va a dar? ¿Quién se casa?

Pues se casará María Belén, la señora madre de José Luis. Él se encuentra bastante sorprendido, pues al igual que su padre a principios de año, ella le avisó con 5 días de anticipación, ¿será moda?

Los hornos de microondas están en el centro de una revolución, ahora los hay con difuminado de onda, con tostador, multilingües, con cafetera, con parrilla doradora, con GPS, especializados en la comida mexicana, etc. etc. Estos últimos en un principio le parecieron muy interesantes pues tienen varios botones con dibujos: arroz, albóndigas, enchiladas, quesadillas, sopa, carne asada, frijoles charros; pero cuando los ha revisado se ha llevado una enorme decepción. El vendedor le ha explicado que tiene que meter la comida y que esta se calentará, que no basta con apretar el botón para que él se pueda servir el platillo seleccionado de la bandeja rotatoria.

El horno que ha comprado viene en una caja inmensa que apenas ha entrado en el taxi que tomó rumbo a su casa, el horno es pequeño pero esta superprotegido. Ahora él se pregunta como lo llevará a las tierras salvajes del Estado de México. Ah!!! Que ya se apuren esas divisiones de investigación en tele-transportación. Las posibilidades son deliciosas, no solamente facilitarían la vida de aquellos que transportan hornos a bodas en tierras lejanas; José Luis piensa en un modelo de horno que admitiera un modulo de tele-transporte. La madre metería la comida a su horno y mediante una afortunada combinación de teclas está llegaría al del hijo, calientita y lista para servirse.

1 comment so far ↓

#1 Quique on 10.18.06 at 9:30 am

En la película de la Mosca, cuando el protagonista se
teletransporta por error junto con una mosca, sus ADNs
se combinan.
¿Qué pasa con las bacterias del aire, las de cuerpo
del protagonista? ¿Por qué no lo afectan? ¿Deberían
afectarlo? ¿Qué pasaría si por accidente hubiera un
grano de elote en su ropa por comer esquites? ¿Saldría
un hombre-grano-de-elote?

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