Tal vez decir que no me gustan los “guitarrazos” –seguramente hay un nombre correcto que designa a lo que trato de referirme– y los alaridos repetitivos y sin sentido puede generar una imagen incorrecta acerca de mis gustos.
Valen cuando uno los escucha un par de veces, en algún par de canciones.
Trato de referirme a esos arreglos de guitarra que resuman no originalidad y que uno escucha, ad nauseum, de todos aquellos que no tienen mejor forma de comunicar intensidad –o quien sabe que idea– en su música.
Pienso que lo original o lo cercano a ello se puede percibir. Mostrar eso desde el punto de vista de alguien que no conoce de música y su historia, que no sabe nombrar los géneros de la música que escucha y que no pone mucha atención a los nombres de los intérpretes es en realidad… difícil. Sin embargo les puedo decir cuando encuentro algo que me gusta, y tratar de comunicarles la sensación que produce en mi.
Please Heat This Eventually
Les comentaré de Omar Rodríguez López & Damo Suzuki en Please Heat This Eventually. Cuando lo escuché, uno de mis mayores problemas estuvo en elegir adecuadamente la ecualización; pues al cambiarla se desplegaban distintos paisajes sonoros. Lo cual no tiene de malo; por que entonces en la misma pieza tenemos 2 o 3 de ellos. Les cuento:
Empieza suave, montándose lo necesario, con ocasionales rasgueos que sugieren vibrantes líneas rojas cuyo origen y final se pierde en una vacía lejanía. Es una música que sugiere una multitud de círculos concéntricos en tonos de café, multitud que se extiende por la franja del horizonte hasta los principios del cielo y cuyo base se pierde en la oscuridad. Las franjas circulares cambian de color cuando uno no las mira directamente, y su movimiento solo pueden verse por el rabillo del ojo, al mirarlas directamente parecen la piel de tambores intemporales. Sugieren una inamovilidad de éxtasis. Una casi oscuridad.

Este horizonte es atravesado en algunos momentos por una voz que es un relámpago multiramificado de color azul pastel. Una voz que parece a punto de entenderse pero que se pierde en si misma, que en ocasiones es solo un ligero resplandor y cuya potencia es intuida por iluminar el horizonte en todas direcciones. Arriba, tenemos un domo terminado en punta y conformado con alternados rectángulos rojos y naranjas oscuros, que se mueven a lo largo del domo circularmente y en franjas hacia las alturas, de manera simultanea.

Sin embargo no toda la pieza es así, ya que en momentos se reduce a piedras de un color verde translucido, que pulsantes iluminan bulbosas ramificaciones doradas que tienen como fondo una cierta neblina, donde los toques de una guitarra casi permiten ver un bucólico campo a la par que el sax la remueve para mostrar oscuridad.
La pieza recorre tanto, que es claro que se ve muchísimo más que lo contado. Es tanto que cuando se termina de escuchar, la realidad golpea los sentidos, de tan burda, tan grosera.
Como ven es un placer leerme. Les reto a encontrar una reseña como esta!!!!
6 comments ↓
La imagen que describes me recuerda a un cuadro de Matta; de hecho, recordando un cuadro genérico de Matta, puedo imaginar fácilmente que hay más de lo que describes.
Tu última declaración me pareció petulante y mamona.
Por cierto, ¿’un campo bucólico’ no es algo pleonásmico?
No creo que la realidad sea más burda que cualquier cosa que puedas imaginar, sino todo lo contrario. De hecho, tu imaginamiento es burdo por simple en comparación con la realidad. Supongo que por eso te gustó más: por cuasisimétrico e ideal.
Ya vi algunos cuadros de Matta, lo que imagino esta lejísimos de lo que el pinta. Lo mío es más, mmm… ordenado, con mucho menos ruido visual, menos real.
La realidad (en su componente física) acompañada del conocimiento que tenemos de ella es menos burda. Pero la realidad tal como es percibida de manera inmediata si que lo puede ser.
Es como con un cubo. Existe aquel, el cubo ideal y todas las aproximaciones de el en el mundo físico.
Para no hablar de cosas distintas, mejor busqué el significado de ‘burdo’: basto, grosero, rústico, tosco, sin pulimento. Ahora estoy de acuerdo contigo.
Efectivamente, los cuadros de Matta son más burdos que lo que imaginaste; sin embargo, no dije que lo que imaginaste era como un cuadro de Matta, sino que lo que imaginaste me recordó a un cuadro de Matta.
Por cierto, sus cuadros me gustan mucho mucho.
Sabes. yo creo que “guitarrazo” es “guitarrazo”. El resto lo describes bastante “sabroso”. “Sabroso” es “sabroso” por igual.
La pieza me parece una verdadera hordalía
Ya estoy escuchando, finalmente, al quinteto de Omar Rodríguez López. Gracias por las instrucciones de visualización.
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